¿Es la administración de la Iglesia un don del Espíritu Santo?

Este blog afirma que la administración no es solo una habilidad humana, sino un verdadero don del Espíritu Santo. Con base en 1 Corintios 12:28, presenta fundamentos bíblicos, teológicos y prácticos que muestran la administración como una gracia divina que aporta orden, dirección y edificación a la iglesia. A través de estudios y experiencias locales —incluidos contextos como el de Ohio— se revela la necesidad urgente de reconocer y formar en este don a las congregaciones. Es una invitación a pastores y líderes a valorar la administración como uno de los “mejores dones” para este tiempo.

Dr. Luis R. Vizcarrondo

4/12/20261 min leer

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¿Es la administración un don del Espíritu Santo? Muchos la ven solo como una habilidad humana o una destreza adquirida mediante la formación académica. Sin embargo, 1 Corintios 12:28 nos revela que el don de “gobernar” —también traducido como “administración”— forma parte de la diversidad de dones espirituales que el Espíritu Santo concede para la edificación de la iglesia. Este blog desafía la percepción común que reduce la administración a lo secular y presenta fundamentos bíblicos, teológicos y prácticos que respaldan su origen divino. A través de estudios y encuestas en contextos locales, como el de Ohio, se evidencia una gran necesidad de formación y de reconocimiento de este don en las iglesias contemporáneas.

La administración espiritual no se opone al mover del Espíritu, sino que lo complementa al aportar orden, estructura y dirección ministerial. Pablo no limitó los dones a los mencionados en 1 Corintios 12:8–10, sino que incluyó a los administradores como esenciales en el cuerpo de Cristo. Este blog invita a pastores y líderes a abrazar la administración como una gracia divina, necesaria para liderar con sabiduría y eficiencia. Cuando entendamos que “los mejores dones” son aquellos que más necesita la iglesia en su momento, podremos valorar la administración como un verdadero don del Espíritu para este tiempo.